Holi amor,
la
verdad no sé muy bien de qué forma empezar esta carta, no soy muy
de escribir, pero me he decidido a hacerlo, y lo haré.
Creo
recordar que una vez me pediste que te contara nuestra historia, así
que no es mala idea empezar por ahí.
Creo
recordar que fue un martes por la tarde, mientras comía en la
cantina cuando te ví subir con Maryna, era Noviembre si mal no
recuerdo, y la verdad que mentiría si dijera que me fijé en tí
desde el primer momento. Bueno, sabía quién eras, te había visto
antes por el colegio pero no te había hablado mucho. Ese día, esa
tarde en la cantina yo estaba con Airám y tú y Maryna vinisteis
hasta nosotros, empezamos a hablar y la verdad no sé cómo pero
acabé corriendo detrás de tí porque me robaste el móvil, jajaja,
claro, luego el cabrón soy yo ¬¬.
Tras ese
día empecé a verte más por el patio y a saludarte, pero un día en
mí casa, no se si en noviembre o diciembre (aún seguimos con esa
discución), te ví conectada al tuenti y pensé: “Vamos a
hablarle, ¿qué puede cambiar?”. La respuesta está clara: eso lo
cambió todo.
Realmente
me resulta gracioso algunas conversaciones nuestras, como por ejemplo
cuando decías que tenías un unicornio volador rosa llamado Flafi o
algo así, no has cambiado mucho, sigues flipada con los unicornios
♥. Seguimos hablando, y pasó
el tiempo, y las cnversaciones empezaron a ser algo más que simples
tonterías por el móvil...
En esa
época yo estaba raro, había madurado mucho en pocos meses para
conseguir a una chica, y luego no resultó ser más que una más,
tras eso llegó Carmen, pero tú seguías ahí.
Es
divertido ver como juega el destino, un día estás hablando con una
gran amiga, al otro estás locamente enamorado de ella, claro, lo mío
no fue de un día para otro.
Con cada
cabreo que tenía por Carmen o otras cosas, más me enfadaba contigo,
recuerdo, recuerdo haberte mandado a la mierda, cosa de la que me
arrepentiré eternamente... Pero, ¿sabes por qué la cogía contigo?
Porque eras tú la que siempre estaba ahí, y todavía sigues aquí.
Bueno,
siguió pasando el tiempo y te seguiste convirtiendo cada día en
algo más, hasta recuerdo un día que preguntaste algo de Isvel y te
dije que daba igual que ella estuviera, si me faltabas tú, porque
sí, te necesité, te necesito y te necesitaré.
Bueno,
creo que toca la peor parte, pero al fin y al cabo es parte de
nuestra historia.
Tras lo
que me pasó con Carmen, la verdad que me hubiera tirado por algún
sitio, pero gracias a dios, estabas tú, estaba Isvel, Jeanca,
Yilenia, Achaman y todos los que me apoyaron. Gracias a todos. Tú,
sobre todo tú me ayudaste mucho, cosa que nunca imaginarás cuánto
te agradezco.
Tras un
mes asqueroso, decidí tomar la peor desición de mi vida, que se
basó en la que el mundo, concretamente tú estabas mejor sin mí,
así que decidí cagarla a lo grande, intenté desaparecer para tí,
y lo hice en tu cumpleaños.
De
verdad Mascha, no sabes cuantas noches pasé arrepintiéndome de eso,
lo siento de verdad, nunca pensé que fuese tan duro olvidarte...
Pero resultó que me fue imposible, así que decidí ser un hombre y
pedir perdón y regresé. Te agradezco que me dieras otra
oportunidad.
Bueno,
mi vida volvió a ser como antes, a veces dolor, a veces alegrías y
a veces tú. Luego de eso fue Granadilla, día en el que te ví
fatal, y que llamaste calvo a mi padre (JAJAJA). Bueno, recuerdo un
día antes de fin de curso, que volví a ser gilipollas, lo siento
también por eso, no recuerdo qué tenía ese día, pero fuera lo que
fuera, lo siento.
Empezó
el verano. Llegó San Juan... Bonita noche, nunca te lo he dicho,
pero gracias a hablar con Camila me dí cuenta de que eras algo más
que una amiga, cosa de la que me aseguré en mi viaje a NY. No sabes
cuánto eché de menos tus abrazos. Esos días prefiero olvidarlos...
Hubieron días malos, días peores y algunos buenos, hubo de todo.
Pero me gusta que recuerdes mi valentía con el peluche que te
regalé. Me costó.
Al final
llegó el 22 de Julio*.*. Por fin, por fin te volví a ver.
Tras eso
llegó el 29, gran día... Gran noche. Noche de besos y más besos,
de caricias, de abrazos, pero sobre todo, noche de amor.
El día
5 fue especial, porque me decidí a hacer lo que más miedo me daba,
pero quien no arriesga no gana. Te tenía, eras mía. Por fin.
Desde
ese día, hasta la fecha, cada día me enamorabas más y más. Hemos
tenido buenos momentos, malos momentos, peores y mejores... Pero
nunca faltará el amor. Siento tantas cosas, tantas y tantas cagadas,
pero pienso hacerte feliz, pienso ser sa persona, esa que te haga
feliz siempre con solo imaginarme. Pienso cumplirlo.
Prefiero
no hablar de lo pasado solo del futuro, del futuro contigo, por eso
voy a hacerte una pregunta que no quiero que contestes aún, pero que
quiero que la tengas presente siempre. Mascha Duken, ¿quieres
casarte conmigo?
Williams
Galindo.
PD:
Te Amo.






























