Hola, existo.
Escribo esta "carta", porque estoy harta. Nose que coño te pasó y bueno, vale que hablemos menos y eso, pero la manera de la que pasas de mí ultimamente es de todo menos bonito. De todos modos, me estás tratando como una mierda. Quizás crees que si no me hablas no lo paso mal por tí, pero no es así, lo paso peor. Yo, estoy harta de ser el pañuelo de la gente. Si me necesitan me hablan y me cuentan todo y se apoyan en mí, porque saben que yo siempre les ayudaré, pero desde que no me necesiten más, se van y me dejan, y si yo necesito apoyo les da igual, porque solo ellos pueden apoyarse, confiar y esperar ayuda, yo no.
Estoy pensando que todo, absolutamente todo lo que me decías eran estupideces, palabras vacías, porque tú ni me quieres, ni me necesitas, creo notarlo. No tienes ni idea de cómo lo paso ultimamente, porque ni te importa, ni te preocupas. Lo que te pasa, no es el fin del mundo sino que tú te metes mucho en eso, y más que vacío te volviste ciego. Ciego a que hay soluciones y ciego a la gente al rededor tuya. La verdad, creo que me había acostumbrado tanto a tí, a hablar siempre contigo, que ahora no soporto que tú hayas hecho cambiar las cosas. Sí, soy una niña tonta y pesada, pero alguna razón tendrá que haber por mi comportamiento... De tantos golpes bajos aprendí a desconfiar...
Y ahora me pregunto si alguna vez te importé. Me pregunto muchas cosas en realidad; si le importo a alguien, si sí pues a quién, quién me usa, quién es falso conmigo, quién no, quién me ayudaría, quién me daría un golpe, etc.
Me gustaría poder pasar de todo y de todos, pero no puedo, por eso cada vez que me haces daño sin darte cuenta, caigo más en la depresión, y yo tampoco aguanto todo.
ADIÓS. (Supongo).
M.

No hay comentarios:
Publicar un comentario