Ese amigo, me comentó, que la base de la vida es reir cuando puedas y llorar cuando lo necesites, que llorar no significa ser débil, que hay que aprovechar cada oportunidad para reir, reirse de la vida y de las pequeñas tonterías, porque nadie, absolutamente nadie sabe qué es lo que puede pasar.
Todos
sabemos que hay momentos en la vida en los que no queremos hacer nada,
en los que lloramos varias horas pensando en cosas que podrían ser o que
han sido, pero la verdad es que todos sabemos también, que siempre
habrá alguien que nos quiere, que nos quiere de verdad, y por esas
personas deberíamos sonreir, porque vale la pena ser feliz.
Gracias,
idiota, por hacerme entender, que en la vida se puede ser feliz, solo
queriendo de verdad serlo, y pensando que siempre hay al menos una razón
por la que sonreir.
PD2:tequiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario